Padre Padre

"Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas que, cuando llega su tiempo da fruto, y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace, prospera!" - Salmo 1:3

ESCLAVIZADOS POR EL PASADO

Salmo 16

“Cuídame, Dios mío, porque en Ti está mi seguridad.

Yo Te he dicho: ‘Tú eres mi Dios; todo lo bueno que tengo, lo he recibido de Ti. Sin Ti no tengo nada’.

Amados Hijos de mi vida: Podemos ejercer control, gobernar y señorearnos del pasado, no porque podamos, de hecho, gobernarlo sino porque “ya terminó” y es muy fácil mandar sobre “lo que no existe”. Aunque, cuando alguien “manda” sobre “lo que no existe”, “lo que no existe” es lo que, en realidad, lleva el control sobre ese y esa alguien. Hijos e Hijas Amados: Es fácil llevar el control de lo que fue y que ya no es. Inclusive podemos, sin mayor esfuerzo, manipularlo. Es más, hay académicos, historiadores, líderes religiosos y políticos que han adulterado y tergiversado algún que otro detalle importante de la historia para poder adelantar sus plataformas políticas, culturales o religiosas. Ajustan el pasado a su conveniencia presente. Otras veces, exageramos o adulteramos el pasado remoto o cercano para lucir más nobles o más piadosos o más dignos de compasión en el presente. 

Ahora bien, mucho más difícil, si no imposible, resulta ejercer control sobre lo desconocido y, en particular, si lo desconocido está aún por venir. Es más, muchas veces – y precisamente porque no nos es posible llevar el control sobre lo desconocido o lo futuro – muchas veces, la inquietud, el desconcierto y la perturbación por lo que está por venir y que aún no ha venido es tal que el ahora resulta insoportable.

Amados Hijos de mi vida: Respecto a este día, a este momento presente – una vez terminado – respecto a este día no puedes hacer nada una vez terminado. Lo que “termina”, termina; lo que “terminó”, terminó. ¿Para qué gastar energías queriendo “matar” lo que está muerto?… ¡a no ser que todavía viva! Y, si tú te empeñaras en “matar” lo que está “muerto”, tal vez sea porque para ti “eso que está muerto” aún está morbosamente “vivo”. Pero, si aún vive lo que ya es tiempo pasado, entonces ése, ésa “que lo vive” [el tiempo pasado], estará llevando a cuestas – inútil y enfermizamente – una carga que no existe. Y, muchos – lamentablemente – viven angustiados y esclavizados por lo que una vez fue y ya no es. Porque “si lo que no existe ya”, no existe ya porque es “algo” del tiempo pasado o no existe ya, en esta existencia, porque es “alguien” que ya está en el regazo y seno del Señor, entonces, dicha para ese o esa alguien y gloria para el Señor. Por el contrario, si el “algo” que no existe ya o el “alguien” que no existe ya, no existe ya para ti y la ausencia de ese “algo” pasado o de ese, esa “alguien” que está con el Señor no te permite funcionar porque no aceptas la realidad, entonces es imprescindible que te niveles frente al Señor, porque, innecesariamente, estarías viviendo en un pasado sobre el que ya gobierna el Soberano Señor, y el Señor es Soberano sobre el pasado, el presente y el futuro.

∞ PADRE