Padre Padre

"Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas que, cuando llega su tiempo da fruto, y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace, prospera!" - Salmo 1:3

HAY OTRA ORILLA

Juan 14:12 

“Les aseguro: quien cree en mí y me vive hará las obras que yo hago e incluso otras mayores, porque yo voy al Padre.”

Amados Hijos de mi vida: No basta imitar a Cristo Jesús en lo que Él hizo. Ni tú ni yo podemos re-crear lo pasado de Cristo Jesús. No nos toca seguir solamente Sus pisadas.  Eso es simplemente repetir algo pasado, eso es repetir algo pasado de Cristo Jesús. Él, Jesús Cristo, dijo que “mayores obras” haríamos. Eso significa que tenemos que vivir aun lo que Él no vivió. Sí, hay que vivir como Él, pero hay que vivir lo que Él no vivió, hacer lo que Él no hizo, hablar lo que Él no habló. 

Imitar a Cristo Jesús es poder captar el Espíritu de Cristo Jesús y vivir nuestras vidas con la misma autenticidad con la que Él vivió la suya. Eso hará que, en el porvenir, acontezcan maravillas mayores. Cristo Jesús subió al Padre Dios y luego nos envió el Espíritu Santo que continuamente nos lanza a lo desconocido de Dios, a la incertidumbre humana que siempre es aventura con el Señor Dios. Es aquí, donde por desgracia, nos estancamos: añorando lo pasado y modelando el presente con el molde de lo ya pasado, moldeando el futuro con este presente que no deja de ser molde del pasado. 

Pero, amados, nuestra “llamada” es a lanzarnos a lo desconocido. Hay otra orilla. No sé cuál es ni cómo será, pero no importa; lo del Señor estará al otro lado. Dios el Señor todavía no ha terminado Su obra con ninguno de nosotros. Todavía el Señor Dios no ha hecho todo lo que quiere ni con nosotros ni por medio nuestro. Lo que estamos viviendo, eso no es lo final. Hasta donde hemos llegado, hasta ahí no es donde nos quiere el Señor. 

Abre los ojos de tu corazón: “Voy a hacer algo nuevo” – dice el Señor. Suelta todo lo pasado (y lo presente que es pasado también). Si haces eso, comenzarás a ver las señales de Dios…como cuando uno aprende a descubrir cuándo va a llover por los signos en el firmamento. Así, suelta el agarre que tienes a lo conseguido, a lo experimentado, al pasado, a lo ya viejo (aunque lo hayas descubierto hoy), y comenzarás a ver un poquito lo que está por venir. 

Lo único que me importa ahora es: como dice el Apóstol Pablo: “Olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante”. El Señor en Isaías 43: 16-21 dice: “Yo voy a hacer algo nuevo y verás que ya mismo va a suceder.”

∞ PADRE