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NOCHE BUENA
Juan 1, 9-14
“La Luz verdadera que ilumina a todo ser humano entraba al mundo. El que es LA PALABRA ya estaba en el mundo. Él creó el mundo, pero el mundo no lo reconoció.
Vino al mundo que le pertenecía pero su propia gente no lo aceptó. Pero a los que lo aceptaron y creyeron en Él, les dio la capacidad de ser hijos de Dios. Son hijos de Dios, pero no por nacimiento físico. No tiene que ver con ningún acto ni deseo humano. Son hijos Suyos porque son hijos Suyos.
Y, LA PALABRA se hizo hombre y acampó entre nosotros. Contemplamos Su gloria esplendorosa, gloria como de Hijo Ùnico del Padre, repleto de fidelidad y lealtad.”
Amados: Este mes de diciembre de estos finales del año, una muchedumbre humana de aproximadamente TRES BILLONES [3] habrá celebrado LA NAVIDAD. Esta noche, esta NOCHEBUENA, un poco más de DOS BILLONES [2] de supuestos seguidores al igual que de auténticos seguidores de JESÚS CRISTO festejarán, cada uno a su manera. Lo harán según el tamaño e intensidad y profundidad del Cristo Jesús que haya o NO HAYA invadido, personalmente, sus vidas o en la medida que LO estén VIVIENDO como Salvador y Señor de la TOTALIDAD de SUS VIDAS.
“¡GLORIA A DIOS EN LO ALTO y EN LA TIERRA PAZ A QUIENES VIVEN SEGÚN SU QUERER!”
Al son de villancicos, jolgorio festivo, manjares de la época, misas de gallo, cultos evangélicos, lecturas de la Palabra, coritos pentecostales, pinos de Navidad, lucecitas de colores, trullas y parrandas…LA GRAN HISTORIA se volverá a narrar:
Las visitaciones de un ángel del Señor a Zacarías, a María, a José; el arduo viaje a Betlem; el Nacimiento del Niño Dios en el pesebre de un establo; el Anuncio de un Coro de ángeles a unos humildes pastores cuidando los rebaños en la noche; el astro reluciente del Oriente; la consigna de los magos-astrólogos-sacerdotes…TODOS, a su manera, narrarán LA HISTORIA, de nuevo, otra vez…esta NOCHEBUENA. La GRAN HISTORIA es harto sabida y conocida. Sin embargo, en un mundo de tanta diversidad religiosa y en el que, por todo, nos tropezamos con quienes dudan y cuestionan y se mofan de LA PALABRA DE DIOS y, hasta, niegan la existencia de lo sobrenatural, en un mundo como éste que escoge, que selecciona lo que NO cuesta gran cosa y sostiene que eso es “lo mejor”, que escoge la tiniebla y afrima que es LUZ, que escoge lo torcido y sostiene que es recto…en un mundo así como éste, NO ES la duda o la mofa o la incredulidad de otros. CONTRA LAS QUE TÚ y YO hemos de precavernos y de LAS QUE TÚ y YO debamos guardarnos,¡NO!
JOHANNES EST NOMEN EIUS!
Lucas 1, 57 -80
Versos 62-63
62 Entonces, preguntaron por señas a su padre cómo lo quería llamar.
63 Él, pidiendo una tablilla, escribió: “Juan es su nombre”. Y todos se maravillaron.
“Tempus fugit”: ¡Cómo pasa el tiempo! ¡Cómo vuela de veloz…excepto si se está esperando el nacimiento de un hijo!
Hijo, hija de todas mis Navidades: Nada pone más en movimiento y actividad a las familias que los miles preparativos para una BODA o la espera ansiosa de un NACIMIENTO o el pesar, el arreglo y el dolor de un FUNERAL.
Al nacer un niño y, durante OCHO DÍAS, venían vecinos y parientes al hogar bendecido para, juntos, compartir la nueva alegría. Al OCTAVO DÍA después del nacimiento del hijo de Zacarías e Isabel, los vecinos y parientes ya se habían venido reuniendo para la circuncisión del niño y para que EL PADRE DEL NIÑO le pusiera EL NOMBRE al primogénito recién nacido. En la circuncisión, el papá – usualmente – circuncidaba a su hijo y lo ofrecía a Yahweh como parte del PACTO de Dios con Su Pueblo y, además, el papá le ponía el nombre. Los parientes y familiares y vecinos – y se habrían reunido muchos ese día y por muchísimas razones que ya conocemos e imaginamos – los parientes y familiares y vecinos daban por sentado que ya sabían y se sabía, de sobra, el nombre del niño: Se llamaría, desde luego, como su padre: ¡Zacarías! ¡Siempre había sido así!
Y, cada vez que Isabel escuchaba a alguien referirse al niño llamándole: “Zacarías” o “Zacariítas”, Isabel respondía – ya, un poco fastidiada – diciendo: Lucas 1, 60: “¡NO! “¡NO se va a llamar “Zacarías”! SE VA A LLAMAR: ¡JUAN!”. Hijo, hija de mis Navidades todas: En hebreo, el nombre “YeHÔHANĀN” significa “el Señor es un Dios de gracia y misericordia, el Señor es un Dios que LO DA TODO gratis”.
Sigue leyendo JOHANNES EST NOMEN EIUS!ACCIÓN DE GRACIAS SIEMPRE
Salmo 100
“¡Aclamen al Señor, habitantes de toda la tierra! ¡Sirvan al Señor con alegría! ¡Alléguense ante él entre gritos de júbilo! Reconozcan que el Señor es Dios. Él nos hizo y somos suyos. Pueblo suyo somos y ovejas de su prado.
Entren por sus puertas con Acción de Gracias, por sus atrios con alabanzas. Denle gracias, alaben su nombre: El Señor es bueno; para siempre es su amor y por todas las edades su fidelidad.”
Amados: “Acción de Gracias” no es una mera “acción” como tampoco es un mero “día”. Por lo menos, para nosotros no puede serlo. “Acción de Gracias” – en ti y en mí que seguimos y ansiamos vivir al Señor Jesús – además de una “actitud”, deberá ser una “inclinación”, una “disposición” natural que, espontánea y constantemente, brota de nuestra pobre vida por aquello de que, un día inolvidable, llegó – a las fibras más sensibles de nuestro ser – la PERSONA y la SALVACIÓN PRECIOSA de Jesús Cristo, el Señor.
Amados: Esa “disposición”, esa “inclinación”, esa “actitud” de ¡GRACIAS!, ¡GRACIAS!, ¡GRACIAS! es la que, nosotros, seguidores del Señor Jesús debiéramos humildemente mostrar, lucir, exhibir y ostentar cada día ya sea en lo oscuro del valle como en la claridad de la montaña, cuando nos estremecen los vientos de las tormentas o se encuentran calmados los mares, cuando nos fallan las fuerzas físicas o cuando se muestra ágil el cuerpo, cuando los humanos a nuestro alrededor nos acogen o cuando, de pronto, se vuelven indiferentes: ¡GRACIAS!, SIEMPRE: ¡GRACIAS!
LA GRAN APORTACIÓN
Mateo 5, 13:
“Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.”
Amado/Amada: A ti que deseas seguir a Jesús Cristo, te pregunto: ¿Qué aportas tú a la sociedad y a este mundo como “seguidor, seguidora” de Jesús, el Cristo que dices ser?
Una posible respuesta sería: “Yo me distingo por mi “modus vivendi”, por mi “estilo de vida”, por mi vida espiritual y por mi sana moralidad, no sólo en el terreno personal e íntimo sino en mi proyección social y comunitaria”. Tú podrías decir: “Yo me distingo como patrono, patrona que pago salarios justos a mis empleados. Yo me distingo como ciudadano, ciudadana que no defraudo al fisco ni me vuelvo planta parásita pretendiendo ser mantenido por otros o por el gobierno.” También podrías decir: “Yo me distingo porque sigo a Jesús, el Camino, aunque me canse; porque vivo a Jesús, la Verdad, aunque me duela; porque vivo a Jesús Cristo, la Vida, aunque me muera. Yo me distingo porque tengo una sensibilidad que me hace respetar – ecológicamente – este Planeta Tierra a la vez que no caigo en el fanatismo ecológico de los oportunistas o de las plataformas políticas etc. que, engañosamente, insisten en empujar su agenda”.
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